La célebre poeta Sylvia Plath dijo una vez: "Debe de haber bastantes cosas que un baño caliente no pueda curar, pero no conozco muchas". El poder de curarse a través del agua ha sido un tema recurrente a lo largo de la historia. Las investigaciones actuales sostienen que incluso pasar tiempo cerca del agua puede reducir la fatiga, estimular el bienestar mental y reducir la ansiedad. Sin embargo, hace más de 2 000 años, los romanos se adelantaron a esto con los mundialmente famosos baños romanos.

Para los romanos, sus baños eran mucho más que la encarnación de la magnificencia arquitectónica. Eran una oda a la belleza y a la necesidad del bienestar, del cuidado personal y del ocio. Los baños eran espacios que la gente usaba para relajarse, curarse, comunicarse, descansar y participar en el ritual diario de cuidados personales. Utilizando una combinación de aguas a diferentes temperaturas y una mezcla de aceites esenciales para aliviar el cuerpo, la mente y el alma, esta antigua práctica de buscar el consuelo tiene un gran resurgimiento y es la inspiración detrás de la nueva Care Collection de Jo Malone London.

Podría decirse que uno de los baños más famosos jamás construidos en Gran Bretaña está en Bath, que significa “baño”, en Somerset. Conocido por sus fuentes termales naturales, que, según la leyenda de Bladud, el rey que se dice que fundó la antigua ciudad, tenía poderes para curar a los enfermos. Es por ello que, durante siglos, Bath fue un lugar al que la gente acudía para buscar descanso y sanación. Durante la era victoriana, las ruinas romanas de los baños se redescubrieron y, aunque hoy en día se pueden visitar los baños, ya no pueden usarse para bañarse. Afortunadamente, hoy en día existen versiones modernas, pero auténticas, de los baños romanos, donde los bañistas pueden disfrutar de todos los beneficios de bienestar que los romanos tenían en mente.

AIRE es, a todos los efectos, un spa. Pero, en realidad, este glorioso canto al bienestar es un templo que se inspira en las tradiciones de las civilizaciones de la Antigua Roma, Grecia y el Imperio otomano. Ubicado en edificios históricos restaurados en el corazón de ciudades animadas como Londres, Nueva York y Barcelona, crea un ambiente dedicado a la relajación de la mente, el cuerpo y el alma, un lugar donde se dice que el concepto de tiempo ya no existe. En medio del menú de tratamientos, como masajes y exfoliación, basados en antiguos principios de belleza y salud, cada experiencia AIRE incluye antiguos baños de diferentes temperaturas y propiedades: el caldarium (40 °C), el frigidarium (entre 14 °C y 10 °C) y el tepidarium (36 °C). Estas aguas calientes y templadas son conocidas por su capacidad para reducir los niveles de cortisol y, con ello, disminuir nuestra propensión al estrés. El agua fría estimula el nervio vago, lo que a su vez nos lleva al modo de descanso y digestión. También en AIRE Ancient Baths se encuentran el balneum, un baño de chorros de hidroterapia; el vaporium (una sala de vapor infusionada con revitalizante menta) y el flotarium, un exclusivo baño de agua salada con una alta concentración de sal. Esto aumenta la densidad del agua, lo que permite a los bañistas flotar sin esfuerzo. Es un ritual que ha demostrado reducir los signos de estrés y ansiedad. En medio de la inquietud omnipresente en el mundo y del ajetreo de la vida cotidiana, el balneario es una invitación abierta a descubrir la belleza de liberarse del estrés, encontrar sosiego, nutrir el espíritu y experimentar el poder transformador de la relajación.

Muestras gratuitas
Pruebe algo nuevo en su próximo pedido

Envuelto para regalo, de forma gratuita
El regalo ideal, perfectamente envuelto

Complimentary standard delivery
En todos los pedidos